El crowdfunding inmobiliario en México ha cumplido una década, consolidándose como una alternativa para desarrolladores e inversionistas.

A pesar del crecimiento del crowdfunding inmobiliario, todavía enfrenta importantes retos para competir con mecanismos de financiamiento tradicionales, como la banca. Al cierre de 2024, las nueve plataformas autorizadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) sumaron un fondeo de 4,443 millones de pesos. Aunque la cifra es significativa, representa apenas el 13% de la cartera de la Sociedad Hipotecaria Federal, un claro indicio del pequeño tamaño de este mercado.
De acuerdo con la Asociación de Plataformas de Fondeo Colectivo (AFICO), el sector muestra dinamismo, pero enfrenta una gran concentración. Un ejemplo de esto es la plataforma Briq.mx, que por sí sola acapara el 50% del fondeo total. Este fenómeno, conocido como «el ganador se queda con el mercado» (winner takes all), sugiere que la industria tiende a ser dominada por pocos jugadores.
Modelos y beneficios. Existen dos modelos principales de crowdfunding inmobiliario:
• Deuda: Los inversionistas prestan dinero a un proyecto y reciben a cambio intereses y la devolución del capital. Este modelo es una alternativa de financiamiento para la construcción o remodelación de inmuebles.
• Copropiedad o regalías: Los inversionistas adquieren una participación en un proyecto, lo que les da derecho a una parte de las rentas y la plusvalía.
Para los inversionistas, el modelo ofrece bajos montos de entrada, lo que permite una mayor accesibilidad y diversificación. Para los desarrolladores, el crowdfunding proporciona un financiamiento más flexible y digitalizado que la banca tradicional, lo que puede optimizar costos y tiempos.

Riesgos y el futuro del sector. A pesar de sus ventajas, el crowdfunding inmobiliario no está exento de riesgos. Un estudio de BBVA España advierte sobre la falta de liquidez y la ausencia de garantías para el capital invertido. El éxito de la inversión depende directamente de la viabilidad del proyecto, por lo que la transparencia es fundamental.
Además de los riesgos para los inversionistas, las propias plataformas enfrentan desafíos financieros. En 2024, solo dos de las nueve plataformas registraron utilidades, mientras que el resto reportó pérdidas. Esto destaca la necesidad de finanzas sólidas para poder cumplir con las exigencias regulatorias y operativas.
El informe de la AFICO pronostica una consolidación del sector en el futuro, ya sea a través de adquisiciones de plataformas más pequeñas por parte de las más grandes, o incluso, con el cierre de algunas firmas.
Fuente: eleconomista.com.mx

